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Siete recomendaciones para proteger el acceso remoto en entornos OT

La gestión del acceso remoto en los entornos industriales (OT) se ha convertido en un tema central en los años recientes. Atrás quedaron los días en que las plantas industriales estaban aisladas y el acceso a ellas era únicamente por medios físicos.

Con la interconexión cada vez mayor de estos ambientes con el mundo exterior, asegurar el acceso remoto ha pasado a ser una necesidad crítica. Las mejores prácticas para proteger estos accesos se han vuelto indispensables, especialmente ante la creciente superficie de riesgo que esto implica.

Se observa hoy que el uso de VPNs en los entornos industriales es un recurso común con la que se busca garantizar el acceso remoto privilegiado. Sin embargo, no es suficiente. A medida que más plantas se interconectan y más equipos acceden de forma remota, se incrementa el riesgo de ciberataques.

Ejemplos como la campaña Dragonfly de 2014, que explotó vulnerabilidades en accesos remotos en Ucrania, subrayan la importancia de una sólida gestión de estos accesos. Asimismo, las recientes vulnerabilidades en protocolos como Modbus refuerzan la necesidad de adoptar mejores prácticas para proteger los entornos industriales.

Un control de acceso robusto

Para abordar estos desafíos, el SANS Institute hace siete recomendaciones clave, basadas en el modelo Purdue, que buscan fortalecer la seguridad en los accesos remotos a redes industriales.

1. Una DMZ imprescindible. Una primera recomendación es implementar una zona desmilitarizada (DMZ) desde la cual se va a gestionar todo acceso remoto privilegiado. Esta DMZ va a actuar como un filtro entre el mundo exterior y la red industrial, permitiendo un mayor control y visibilidad sobre quién accede a qué y en qué momento, así como los dispositivos que se utilizan. De esta forma, se evita el acceso directo a los equipos y se establece una barrera adicional para proteger la red OT.

Se integra principalmente por componentes de seguridad como firewalls perimetrales tanto en el entorno de TI y OT.

2.Múltiples factores de autenticación. No basta con un sólo factor de autenticación; cada equipo debe estar protegido por diversos medios de autenticación, controles de autorización y autenticación centralizada a través de un Active Directory (AD). De este modo no solamente se previene ataques de fuerza bruta, sino que también se garantiza que sean únicamente los autorizados quienes puedan acceder a los sistemas. Cabe destacar que centralizar la gestión de identidades es esencial para tener un control estricto de las personas que ingresan a la red industrial, donde el AD alberga los IDs de usuarios y sus contraseñas, y desde donde se gestionarán rigurosamente.

3.Jump servers. Otra de las recomendaciones que hace el SANS Institute es utilizar jump servers dentro de la DMZ en el control del acceso remoto y que actúan como un puente entre dos o más redes. En otras palabras, estos servidores se desempeñan como intermediarios, limitando el acceso directo a la red OT y asegurando que los usuarios puedan acceder únicamente a los recursos específicos para los que tienen permiso. Este enfoque minimiza los riesgos al restringir los privilegios de acceso, limitando el acceso innecesario de los usuarios a la red industrial.

4.Análisis de archivos transferidos. La gestión de archivos también es un aspecto crítico del acceso remoto. Por ello, todos los archivos transferidos durante sesiones de acceso remoto deben ser escaneados y validados para evitar la entrada de malware o la fuga de información sensible. Esto se logra configurando repositorios de lectura y escritura en los jump servers y asegurando que cualquier archivo que ingrese o salga de la red OT cumpla con estrictas políticas de seguridad. Implementar estrategias de prevención de fuga de información es fundamental para mantener la integridad y confidencialidad de los datos.

5.Un AD independiente. Se sugiere implementar un Active Directory (AD) independiente en la red industrial para gestionar efectivamente las identidades y accesos. Este directorio debe estar también separado del directorio activo corporativo para evitar posibles vulnerabilidades y asegurar que las identidades en el entorno OT estén protegidas de manera independiente. Con esta recomendación se busca una gestión más segura y controlada de los accesos al entorno industrial.

6.Definición de roles y perfiles. La sexta recomendación aboga por la definición de roles y perfiles específicos para usuarios individuales. Lo anterior significa que cada uno debe ser asignado a un rol con permisos predefinidos, lo que facilita la gestión y el control de accesos. Si un usuario deja la empresa, su reemplazo heredará los permisos del rol, evitando errores de configuración y garantizando una continuidad en la gestión de accesos.

7.Segmentación de la red. Finalmente, el SANS Institute recomienda reforzar la necesidad de segmentar el acceso a la red industrial con jump servers. Estos servidores no deben tener acceso a toda la red, sino que deben estar limitados a funciones o líneas de producción específicas. Esta segmentación reduciría la superficie de ataque y facilita el monitoreo de actividades, asegurando que se acceda solamente a los recursos necesarios y que se mantenga una visibilidad constante sobre lo que ocurre en la red.

Aspectos clave a considerar para el acceso remoto

Implementar estas siete recomendaciones no es un proceso estático; debe ser parte de un ciclo continuo de monitoreo y mejora. La creación de un Cyber Defense Center es crucial para observar comportamientos anómalos, rastrear auditorías y garantizar que la estrategia de seguridad se adapte continuamente a nuevas amenazas. La colaboración entre los gerentes de planta, los responsables de TI y los equipos de ciberseguridad es esencial para asegurar que las redes industriales estén adecuadamente protegidas en un entorno cada vez más conectado.

De igual forma, es importante que las empresas consideren trabajar con consultoras especializadas que puedan ayudar a implementar estas recomendaciones de manera automatizada y con las mejores prácticas del sector. La experiencia en diferentes entornos industriales y el conocimiento de diversas tecnologías pueden ser invaluables para lograr una implementación exitosa y asegurar que las plantas industriales estén bien protegidas contra ciberamenazas.

Sin duda, la protección del acceso remoto en entornos industriales es una tarea compleja pero esencial. Las tecnologías y prácticas adecuadas están al alcance de las organizaciones, y es crucial adoptarlas para mitigar los riesgos asociados con la interconexión de estos entornos con el mundo exterior.

Al seguir estas siete recomendaciones y mantener un enfoque proactivo en la gestión de ciberseguridad, las empresas pueden asegurar que sus entornos industriales permanezcan seguros y operando ante a las crecientes ciberamenazas.

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